1- ¿ Que te motivó a escribir este blog?
Contar, relatar y compartir.
2- ¿ Consideras que escribes bien ?
No, por eso estoy aquí y no firmando el próximo Planeta.
3- ¿ Cual sería un objetivo ( o varios ) para describir tu blog ?
¿Un objetivo? Aprender a compartir experiencias, conocimientos y andanzas de este hidalgo madrileño.
4- ¿ Has pensado a veces que se ha vuelto una obligación ? ¿ Cuando?
Sí, ¿por qué no? Obligación por llegar hasta el final en lo que fue, es y será este pequeño rinconcito.
5- ¿ Seguro que hay blogs que no te gustan ¿cuales ? ¿ Te atreves a mencionar
uno en concreto y decir por qué ?
Los blogs con un cierto aire de pedantería y presunción, como el mío (me pueden hacer la competencia).
6- ¿ Comentas a veces por obligación ?
No, comento porque me apetece decir algo a alguien en algún momento dado. Vamos, por obligación de la necesidad de expresarme como ser humano si acaso.
7- ¿ Cuál es tu post preferido de este año?
Todos. Todos son especiales y preferidos, contienen algo de la esencia de uno mismo, incluso el más sencillo.
8- ¿ Cuál es tu visitante preferido ?
E.T. y Alf, los dos por igual. Son visitantes de otros mundos, y eso siempre cuenta. Sé que sois fans míos, así que un saludo para vosotros que me estaréis leyendo.
9- ¿ Temes que algún día tu espacio deje de atraer a la gente y dejen de comentar ?
Llevo todo el 2009 sin dormir pensando en esta posibilidad.
10- ¿ Qué crees que no serias capaz de escribir ?
Una respuesta sincera para esta pregunta.
11- ¿ Piensas que un blog es como una especie de terapia ?
Sí, totalmente, de hecho conozco a muchos psicólogos, y todos le recomiendan a sus pacientes montar un blog. Sí, muy eficaz como terapia.
12- Una pregunta que te gustaria contesten tus lectores.
¿Cuál es tu número de cuenta bancaria? (Voy un poquito apretado para este mes de Febrero).
A ver si algún visitante, además de Alf y ET se anima a responder el memo que me enviaban vía Expediente X.
miércoles, 4 de febrero de 2009
lunes, 19 de enero de 2009
De como torear a un pobre asalariado...
... Pues sí, de esto trata esta entrada. Les prometía emociones fuertes en mi entrada anterior. No lo duden las tendrán. Resulta curioso este trabajo mío. A veces me daría la impresión de luchar contra molinos de viento.
Dos pacientes distintas. Dos pacientes pendientes de citar en una fecha teórica. Siempre tenemos margen por supuesto. Sin problemas sin lugar a dudas.
Primera llamada. Una mujer entradita en años al otro lado del aparato. Citada para un día, con ella confirmado, toda la visita preparada. La enfermera esperándola para clavarle el aguijón. ¿Y? 10... 10:30... 11:00... Me decido a llamarla... ¿Señora piensa venir a la cita? ¿Le ha sucedido algo? "Eh... este... pues... verás... es que ahora mismo justo estoy de viaje". Fin de la llamada. "Eh... ¿se habrá pensado que soy gilipollas"... por supuesto la estaba llamando a su teléfono fijo en casa. No encontró mejor excusa.
Segunda llamada. Un paciente. Después de una semana y no habiendo venido a su cita. Llamamos a su casa. No se pone, lo coge su mujer. "No está el señor X", "no se preocupe, es que queríamos ver por qué no había podido venir a su cita en el infierno la semana pasada", "¿cómo? ¿usted es Pepito Grillo no?", "Sí señora, el mismo", "Pues debe estar equivocado. Mi marido acudió". Cara de asombro, sorpresa y consternación por lo que me estaba sucediendo. "No señora, su marido no vino..." "Sí, claro que fue, me dijo que no pudo ver a Lucifer pero que se hizo analítica y todas las pruebas". Comprendiendo el alcance del engaño, y la situación, y por no explicarle a la señora el cariz de la mentira, le agradezco su atención y le pregunto por cuándo le viene mejor hablar a Pinocho... digo a su marido.
No, no se escadalicen, aún hay más, ¿saben cuál fue la explicación del marido? "Pues... salía del metro, y me desorienté, no sabía bien donde estaba, así que me metí otra vez en el metro y para casa que se está más calentito". Increíble pero cierto. "Me doy tanta vergüenza decírselo a mi mujer, que la mentí". Muy bonito, lo está usted solucionando... menuda fauna anda suelta.
Seguiremos informando...
Dos pacientes distintas. Dos pacientes pendientes de citar en una fecha teórica. Siempre tenemos margen por supuesto. Sin problemas sin lugar a dudas.
Primera llamada. Una mujer entradita en años al otro lado del aparato. Citada para un día, con ella confirmado, toda la visita preparada. La enfermera esperándola para clavarle el aguijón. ¿Y? 10... 10:30... 11:00... Me decido a llamarla... ¿Señora piensa venir a la cita? ¿Le ha sucedido algo? "Eh... este... pues... verás... es que ahora mismo justo estoy de viaje". Fin de la llamada. "Eh... ¿se habrá pensado que soy gilipollas"... por supuesto la estaba llamando a su teléfono fijo en casa. No encontró mejor excusa.
Segunda llamada. Un paciente. Después de una semana y no habiendo venido a su cita. Llamamos a su casa. No se pone, lo coge su mujer. "No está el señor X", "no se preocupe, es que queríamos ver por qué no había podido venir a su cita en el infierno la semana pasada", "¿cómo? ¿usted es Pepito Grillo no?", "Sí señora, el mismo", "Pues debe estar equivocado. Mi marido acudió". Cara de asombro, sorpresa y consternación por lo que me estaba sucediendo. "No señora, su marido no vino..." "Sí, claro que fue, me dijo que no pudo ver a Lucifer pero que se hizo analítica y todas las pruebas". Comprendiendo el alcance del engaño, y la situación, y por no explicarle a la señora el cariz de la mentira, le agradezco su atención y le pregunto por cuándo le viene mejor hablar a Pinocho... digo a su marido.
No, no se escadalicen, aún hay más, ¿saben cuál fue la explicación del marido? "Pues... salía del metro, y me desorienté, no sabía bien donde estaba, así que me metí otra vez en el metro y para casa que se está más calentito". Increíble pero cierto. "Me doy tanta vergüenza decírselo a mi mujer, que la mentí". Muy bonito, lo está usted solucionando... menuda fauna anda suelta.
Seguiremos informando...
domingo, 18 de enero de 2009
In Golf we Trust
Disfruten de este maravilloso corto... espero que les guste. Y prontito volvemos con más y nuevas peripecias de Pepito Grillo...
viernes, 9 de enero de 2009
La Ola
En primer lugar quiero felicitaros a tod@s el año, espero sinceramente que hayáis pasado unas felices fiestas. Ahora vamos con la entrada... sirva como recomendación. He tenido ocasión de ver algo de cine en estas fechas, y aquí os traigo un par de recomendaciones.
En primer lugar, un filme que no puede dejaros indiferentes. "La Ola". Excelente. Basada en hechos reales, un excelente relato de una experiencia en la Alemania de los años 70, que narra la historia de un grupo de adolescentes, que a partir de las clases de un profesor, llegan a reproducir un sistema autoritario... un microcosmos de terror descontrolado, que termina por escaparse de las manos y el ámbito del mero experimento.
En segundo lugar, vamos a tratar la temática de terror. "La niebla" (¿véis que fácil? La Ola, La Niebla). Está ambientada en la célebre novela de Stephen King, que además ha dado su visto bueno a la cinta. Excelente. El desarrollo puede ser más o menos acertado, pero el desenlace final... ¡oh, la, la! ¡qué bien finalizada la película! Sin lugar a dudas muy acertada. No es una película de terror al uso, y creo que además que habla de las fobias del ser humano, y de cómo el peor enemigo del ser humano... es el ser humano. En su género, muy buena cinta, me dejó un gran sabor de boca.
Por cierto en este sentido, estos días leía que REC (del genial Jaume Balagueró) tendrá su continuación con REC 2, rodada en Barcelona, y que continuará la trama de la primera. Reconociendo que es una cinta de terror más al estilo de serie B, con zombies y tal, es fabulosa la recreación de ese ambiente reducido en la primera cinta, con ese portal angosto, ese bloque de pisos... Espero que la segunda no defraude. Al final de la entrada os dejo la parodia de fin de año que hizo José Mota de REC.
Y poco más tengo que contarles. Hemos vuelto al trabajo. Mi queridísima se prepara para su órdago en próximas fechas ya en la capital maña. Y poco más, quizás pronto tenga novedades con respecto a la puesta en marcha de un blog dedicado a nuevas tecnologías dentro de un portal... pero bueno, no les daré más detalles hasta que no sea una realidad, sólo adelanto que es un proyecto que hasta el momento me ha encantado.
En primer lugar, un filme que no puede dejaros indiferentes. "La Ola". Excelente. Basada en hechos reales, un excelente relato de una experiencia en la Alemania de los años 70, que narra la historia de un grupo de adolescentes, que a partir de las clases de un profesor, llegan a reproducir un sistema autoritario... un microcosmos de terror descontrolado, que termina por escaparse de las manos y el ámbito del mero experimento.
En segundo lugar, vamos a tratar la temática de terror. "La niebla" (¿véis que fácil? La Ola, La Niebla). Está ambientada en la célebre novela de Stephen King, que además ha dado su visto bueno a la cinta. Excelente. El desarrollo puede ser más o menos acertado, pero el desenlace final... ¡oh, la, la! ¡qué bien finalizada la película! Sin lugar a dudas muy acertada. No es una película de terror al uso, y creo que además que habla de las fobias del ser humano, y de cómo el peor enemigo del ser humano... es el ser humano. En su género, muy buena cinta, me dejó un gran sabor de boca.
Por cierto en este sentido, estos días leía que REC (del genial Jaume Balagueró) tendrá su continuación con REC 2, rodada en Barcelona, y que continuará la trama de la primera. Reconociendo que es una cinta de terror más al estilo de serie B, con zombies y tal, es fabulosa la recreación de ese ambiente reducido en la primera cinta, con ese portal angosto, ese bloque de pisos... Espero que la segunda no defraude. Al final de la entrada os dejo la parodia de fin de año que hizo José Mota de REC.
Y poco más tengo que contarles. Hemos vuelto al trabajo. Mi queridísima se prepara para su órdago en próximas fechas ya en la capital maña. Y poco más, quizás pronto tenga novedades con respecto a la puesta en marcha de un blog dedicado a nuevas tecnologías dentro de un portal... pero bueno, no les daré más detalles hasta que no sea una realidad, sólo adelanto que es un proyecto que hasta el momento me ha encantado.
jueves, 18 de diciembre de 2008
Momento de valoraciones
Probablemente, para tener un momento y pararse a pensar, cualquier instante es bueno. Sin embargo, en muchos casos tenemos asumida la costumbre de esperar hasta final de año para realizar algunas reflexiones y valoraciones. En el fondo el ser humano es un animal de costumbres, o mejor dicho, de ponerse las cosas muy facilitas, y tener estas fechas para marcar un antes y un después, puede servirle a much@s.
Ha sido un año muy bonito. Duro e intenso. Casi un año de convivencia fuera del hogar familiar (aunque muy cerquita). No se me ocurre otro hecho o motivo más destacable para describir lo que ha sido el año. Es probablemente "lo más, de lo más". En este campo afrontar nuevos retos y enfrentarse a nuevas perspectivas motivará buena parte del 2009 intuyo.
Profesionalmente he aprendido bastante, y aunque me pueda sentir bastante quemado, no puedo negar que he pasado muy buenos momentos. El trabajo ha sido la excusa para salir por primera vez fuera de España, y conocer que los españoles no somos el centro del mundo. ¡Todo un descubrimiento!
Formativamente hablando afronto también retos. Desde hace un par de semanas estoy matriculado en un posgrado de Estadística aplicada a las Ciencias de la Salud. Así mismo, "my poor English" mejora poquito a poco, con paciencia y perseverancia y este próximo 2009 espero que por fin sea el año del inglés para mí.
Las personas que han estado cerca ("cerca", porque cerca tengo muchas personas y seres... indeterminados) me han ayudado a pasar otro año más. Aprendiendo y disfrutando de los pequeños momentos. Soy persona por naturaleza curiosa y quizás el mejor balance del año lo pueda hacer a través de los "descubrimientos" que he hecho, entendiendo por descubrimientos los pequeños detalles, sensaciones y vivencias que he pasado en este 2008 que estamos a puntito de dejar atrás. Espero poder devolver algún día a todas estas personas que tanto me ayudan y reconfortan, una pequeña parte de lo que me aportan.
¿Y el 2009? Es un año de crisis dicen. Creo más bien que es un año de retos, y esto es muy motivador. No puedo empezar la reflexión del año próximo sin recordar que prontito, muy prontito en Enero, junto con mi querida afrontaremos un reto para el que nos hemos estado preparando (bueno, ella sobre todo) durante un año. Espero que tenga toda la suerte del mundo, porque se lo merece, por sus propios méritos y por haberme aguantado estos meses (¡que no es poco!). Me asusta pensar que mi futuro dependa en buena medida de estas próximas semanas...
Espero que llegue por fin el momento "de ir más allá", y sólo deseo "estar en el momento adecuado, en el sitio oportuno", que al fin y al cabo eso es lo que solemos llamar suerte. ¡Qué ustedes lo pasen bien!
Ha sido un año muy bonito. Duro e intenso. Casi un año de convivencia fuera del hogar familiar (aunque muy cerquita). No se me ocurre otro hecho o motivo más destacable para describir lo que ha sido el año. Es probablemente "lo más, de lo más". En este campo afrontar nuevos retos y enfrentarse a nuevas perspectivas motivará buena parte del 2009 intuyo.
Profesionalmente he aprendido bastante, y aunque me pueda sentir bastante quemado, no puedo negar que he pasado muy buenos momentos. El trabajo ha sido la excusa para salir por primera vez fuera de España, y conocer que los españoles no somos el centro del mundo. ¡Todo un descubrimiento!
Formativamente hablando afronto también retos. Desde hace un par de semanas estoy matriculado en un posgrado de Estadística aplicada a las Ciencias de la Salud. Así mismo, "my poor English" mejora poquito a poco, con paciencia y perseverancia y este próximo 2009 espero que por fin sea el año del inglés para mí.
Las personas que han estado cerca ("cerca", porque cerca tengo muchas personas y seres... indeterminados) me han ayudado a pasar otro año más. Aprendiendo y disfrutando de los pequeños momentos. Soy persona por naturaleza curiosa y quizás el mejor balance del año lo pueda hacer a través de los "descubrimientos" que he hecho, entendiendo por descubrimientos los pequeños detalles, sensaciones y vivencias que he pasado en este 2008 que estamos a puntito de dejar atrás. Espero poder devolver algún día a todas estas personas que tanto me ayudan y reconfortan, una pequeña parte de lo que me aportan.
¿Y el 2009? Es un año de crisis dicen. Creo más bien que es un año de retos, y esto es muy motivador. No puedo empezar la reflexión del año próximo sin recordar que prontito, muy prontito en Enero, junto con mi querida afrontaremos un reto para el que nos hemos estado preparando (bueno, ella sobre todo) durante un año. Espero que tenga toda la suerte del mundo, porque se lo merece, por sus propios méritos y por haberme aguantado estos meses (¡que no es poco!). Me asusta pensar que mi futuro dependa en buena medida de estas próximas semanas...
Espero que llegue por fin el momento "de ir más allá", y sólo deseo "estar en el momento adecuado, en el sitio oportuno", que al fin y al cabo eso es lo que solemos llamar suerte. ¡Qué ustedes lo pasen bien!
miércoles, 26 de noviembre de 2008
20-N día de celebración y algarabía
No, no voy a entrar en cuestiones políticas en esta, mucho más humilde entrada. El pasado día 20 de Noviembre conmemoré un aniversario. Una bonita fecha para que no se me olvide que año tras año, y ya van tres, desde el año 2005 vivo mejor acompañado mis pequeñas alegrías, mis pequeños éxitos, mis pequeños fracasos y mis pequeñas tristezas.
Fue un 20 de Noviembre frío como pocos recuerdan, que este que escribe alcanzaba el sueño de su Dulcinea particular. Tres años no son nada pensará algún simpático lector, yo creo que sería más sensato preguntar a la interesada antes de adelanta una respuesta. En todo caso y sea como fuera, no sé cómo ni de qué manera la buena manceba ha tenido a bien acompañarme en semejante travesía que he de reconocer sabiendo las fobias y manías del que esto escribe tenga todavía a bien permanecer junto a mí. En fin que mi Dulcinea del Ebro, tuvo a cabezonería particular hacerse con mi pobre corazón, y claro... ¿quién soy yo para resistirme a tamaño regalo del destino? Pues aquí me tienen tres años después, disfrutando de su compañía... y ella... bueno ella acompañándome, lo dejaremos ahí.
No disfruto de mayor premio, ni puedo imaginar mayor gozo que poder despertarme a su lado todas las mañanas.
Y como esta canción nos encanta a los dos, aquí os dejamos un regalito para que lo disfrutéis, espero que en buena compañía:
No disfruto de mayor premio, ni puedo imaginar mayor gozo que poder despertarme a su lado todas las mañanas.
Y como esta canción nos encanta a los dos, aquí os dejamos un regalito para que lo disfrutéis, espero que en buena compañía:
viernes, 7 de noviembre de 2008
En boca cerrada no entran moscas...
... esto pensé el otro día una vez más cuando desempeñaba mi puesto de trabajo. Es triste pensar la cantidad de chorradas que uno puede cometer en un momento, por no estarse serano y reflexionar brevemente. Sinceramente, la cantidad de disgustos que seríamos capaces de ahorrarnos si le diéramos un par de vueltas a las cosas.
Nos encontrábamos hará unos días en el puesto de trabajo, justo a la hora de la comida, a eso de las 15:00 horas (hora zulú digo yo), y en estas comenzamos a recoger nuestras hermosas pertenencias culinarias con el fin de depositar nuestros hermosos y apreciados cuartos traseros en el diminuto rincón que tenemos como espacio para comer. Como siempre, nos vamos los compañeros y compañeras juntos, además de nuestra jefa, y vamos avisándonos puerta por puerta.
En este caso, se encontraba nuestra jefa en su despacho con el teléfono en una mano sujetándolo (con pocas ganas debo decir), mientras tenía puesto el modo manos libres, con lo que pronto adivinamos que aquella voz que salía del teléfono no era ni mucho menos conocida para nosotros y nosotras, más aún cuando reparamos en que el interlocutor al otro lado se expresaba en la dichosa lengua de Shakespeare. Cuando nuestra jefa nos vio, amablemente nos dijo "me dan ganas de dejar aquí el teléfono y que ellos vayan hablando", por supuesto en voz lo suficientemente alta como para que su interlocutor (de ser tal) pudiera oirla perfectamente. Fue en ese momento cuando comenzamos a entender lo que luego nos explicó: nos encontrábamos ante una teleconferencia desde Estados Unidos por los resultados intermedio de un estudio que se iba a extender un año más. Interesante sin lugar a dudas.
Dado que pensábamos que era una conferencia, no dimos mayor importancia a ese comentario que hasta nos resultó en ese momento muy jocoso. Procedimos a depositar nuestros hermosos traseros en el staff para comer, y tuvimos como compañero de viaje al inalámbrico con conexión directa con Houston. Por supuesto, actuamos con total normalidad, hablando de nuestras cosas, gastando alguno (ya me conocen) sus bromas habituales, y sobre todo haciendo gala uno de su inglés refinado y cortés. Fue en este momento de bromas, cuando por arte de magia, y en ese momento de inspiración súbito y divino que acompañan a las grandes ideas, se nos pasó por la cabeza una preocupación en la que hasta ese momento todavía no habíamos caído: ¿Y si nos están escuchando al otro lado del teléfono?
Oh desgracia, oh dolor, o pena y desesperación pensábamos. Allí nos encontrábamos, una brasileña, una mexicana y un español, y les aseguro que no es un chiste con cara de haber visto un muerto, mirando fíjamente el terrorífico aparato. Pero como todavía la inconsciencia le puede a uno, y pensando que aquella desgracia no podía ser posible, tuvo la ocurrencia de agarrar el bonito aparato del diablo, para hacer la última y definitiva gracieta: "Excelent... Fabulous... Super...", cada adjetivo "pseudoinglesificado" venía acompañado del nombre de la empresa farmacéutica en cuestión, que por vergüenza (entre otros motivos lógicamente) no reproduciré en esta entrada. Sin embargo a continuación, justo nada más terminar de cavar mi propia tumba, desde el otro lado de la línea, tuvieron a bien dar por finalizada la conferencia, y cuando aún no nos podíamos creer que el hilo fuera de ida y vuelta, el ponente nos terminó de alumbrar el camino hasta nuestro descanso eterno, indicándonos (en inglés) que podíamos hacer preguntas, incluso desde el otro lado del hilo telefónico, incluso en español, porque las podían traducir.
Oh dolor, oh desgracia, oh desesperacion infinita... ahí fue, donde pensamos que el agujero más grande cavado en la tierra no podría estar suficientemente alejado de la Humanidad como para esconder la pifia que acabámos de cometer. Fueron sólo unos minutos después, cuando aún con alguna duda (lo último que se pierde es la esperanza), nos confirmó la monitora del Laboratorio en cuestión nuestra desgracia y dolor, informándonos de que efectivamente habían dispuesto (muy amablemente los grandísimos...) intérpretes bilingües al otro lado del aparato, de manera que en el laboratorio en cuestión llevan ya un rato preocupados por nuestra intérprete porque lleva horas riéndose y no conseguían pararle el ataque de risa hasta tal punto de temer por su salud...
Quede dicho que sólo Aznar impartió mejores clases de inglés en Georgetown... No les cuento más por no abrumarles, pero no querría que perdieran de vista en estas peripecias nuestras del teléfono, al gran Gila...
Nos encontrábamos hará unos días en el puesto de trabajo, justo a la hora de la comida, a eso de las 15:00 horas (hora zulú digo yo), y en estas comenzamos a recoger nuestras hermosas pertenencias culinarias con el fin de depositar nuestros hermosos y apreciados cuartos traseros en el diminuto rincón que tenemos como espacio para comer. Como siempre, nos vamos los compañeros y compañeras juntos, además de nuestra jefa, y vamos avisándonos puerta por puerta.
En este caso, se encontraba nuestra jefa en su despacho con el teléfono en una mano sujetándolo (con pocas ganas debo decir), mientras tenía puesto el modo manos libres, con lo que pronto adivinamos que aquella voz que salía del teléfono no era ni mucho menos conocida para nosotros y nosotras, más aún cuando reparamos en que el interlocutor al otro lado se expresaba en la dichosa lengua de Shakespeare. Cuando nuestra jefa nos vio, amablemente nos dijo "me dan ganas de dejar aquí el teléfono y que ellos vayan hablando", por supuesto en voz lo suficientemente alta como para que su interlocutor (de ser tal) pudiera oirla perfectamente. Fue en ese momento cuando comenzamos a entender lo que luego nos explicó: nos encontrábamos ante una teleconferencia desde Estados Unidos por los resultados intermedio de un estudio que se iba a extender un año más. Interesante sin lugar a dudas.
Dado que pensábamos que era una conferencia, no dimos mayor importancia a ese comentario que hasta nos resultó en ese momento muy jocoso. Procedimos a depositar nuestros hermosos traseros en el staff para comer, y tuvimos como compañero de viaje al inalámbrico con conexión directa con Houston. Por supuesto, actuamos con total normalidad, hablando de nuestras cosas, gastando alguno (ya me conocen) sus bromas habituales, y sobre todo haciendo gala uno de su inglés refinado y cortés. Fue en este momento de bromas, cuando por arte de magia, y en ese momento de inspiración súbito y divino que acompañan a las grandes ideas, se nos pasó por la cabeza una preocupación en la que hasta ese momento todavía no habíamos caído: ¿Y si nos están escuchando al otro lado del teléfono?
Oh desgracia, oh dolor, o pena y desesperación pensábamos. Allí nos encontrábamos, una brasileña, una mexicana y un español, y les aseguro que no es un chiste con cara de haber visto un muerto, mirando fíjamente el terrorífico aparato. Pero como todavía la inconsciencia le puede a uno, y pensando que aquella desgracia no podía ser posible, tuvo la ocurrencia de agarrar el bonito aparato del diablo, para hacer la última y definitiva gracieta: "Excelent... Fabulous... Super...", cada adjetivo "pseudoinglesificado" venía acompañado del nombre de la empresa farmacéutica en cuestión, que por vergüenza (entre otros motivos lógicamente) no reproduciré en esta entrada. Sin embargo a continuación, justo nada más terminar de cavar mi propia tumba, desde el otro lado de la línea, tuvieron a bien dar por finalizada la conferencia, y cuando aún no nos podíamos creer que el hilo fuera de ida y vuelta, el ponente nos terminó de alumbrar el camino hasta nuestro descanso eterno, indicándonos (en inglés) que podíamos hacer preguntas, incluso desde el otro lado del hilo telefónico, incluso en español, porque las podían traducir.
Oh dolor, oh desgracia, oh desesperacion infinita... ahí fue, donde pensamos que el agujero más grande cavado en la tierra no podría estar suficientemente alejado de la Humanidad como para esconder la pifia que acabámos de cometer. Fueron sólo unos minutos después, cuando aún con alguna duda (lo último que se pierde es la esperanza), nos confirmó la monitora del Laboratorio en cuestión nuestra desgracia y dolor, informándonos de que efectivamente habían dispuesto (muy amablemente los grandísimos...) intérpretes bilingües al otro lado del aparato, de manera que en el laboratorio en cuestión llevan ya un rato preocupados por nuestra intérprete porque lleva horas riéndose y no conseguían pararle el ataque de risa hasta tal punto de temer por su salud...
Quede dicho que sólo Aznar impartió mejores clases de inglés en Georgetown... No les cuento más por no abrumarles, pero no querría que perdieran de vista en estas peripecias nuestras del teléfono, al gran Gila...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


