lunes, 15 de enero de 2007

Nuestros antepasados, los bonobos


El otro día leía un artículo sobre la intrincada organización social de una especie de chimpancés, llamados comunmente como "bonobos". Estos primates demostraban una asombrosa capacidad de aprendizaje hasta el punto de ser comparados con la de niños y niñas de 6 años (aunque conozco algún "adulto" de 30 y muchos que tampoco desentonaría).

Me sorprendió no sólo esto, sino que siendo un antepasado cercano del ser humano, su organización estuviera basada en una sociedad matriarcal, con un papel esencial de las hembras en la organización comunitaria. Son una excepción entre los primates también en cuanto a su comportamiento sexual.

En internet podéis encontrar muchos artículos. En Wikipedia podéis conocer un poquito más:

Los bonobos

4 comentarios:

Voluntad dijo...

Al parecer las sociedades humanas eran matriarcales hasta que llegó la propiedad privada...Por cierto esa cara me suena.

Pepito Grillo dijo...

La foto es reciente, está sacada del viernes pasado.

La pena es que en el caso de los bonobos las hembras cuando se sienten amenazadas o son atacadas se juntan y le dan una paliza de aupa al "machote". ¿Qué te parece la idea?

Ghana dijo...

A eso de la paliza me apunto. Da igual que sea varón y que luego me llamen mariquita... total estoy acostunbrado toda la vida. Que narices... es que soy mariquita.. anda!!

Mi querido pepito grillo. Perdona por haber tardado tanto tiempo en dedicar unas palabras a ti y tu blog. Felicidades y espero que esto te sirva como válvula de escape, que vaya mesecitos que llevamos, y algunos y algunas más todavía.
Espero que con mis comentarios entre el color del arcoiris en el espíritu del hidalgo que cabalga (algunas veces hacía los molinos) por este blog.
Lo dicho, mucha suerte en esta andadura y que no nos encontremos muchos molinos en nuestro camino, que para molinos y chimpancés ya tenemos algunos muy cerquita.

Pepito Grillo dijo...

Gracias valeroso hidalgo por tus oportunas palabras.

Harían falta en este mundo más locos como Quijote y menos como Sancho Panza para conseguir cambiar las cosas sólo un poquito.